
Voces autorizadas avisan y, sobre todo los hechos demuestran, que el euro no ha supuesto una mayor unión política y tampoco la tasa de crecimiento es mucho mayor a la que teníamos en el escenario anterior a la unión monetaria
La crisis financiera está creando fuertes tensiones entre los miembros de la Unión Monetaria Europea. Lo que estaba funcionando medianamente bien hasta antes de la crisis se está poniendo en cuestión debido a los gravísimos desequilibrios que se vienen acumulando en la zona euro.
Desde que en Enero de 1999 se fijaron los cambios de 11 de las monedas nacionales, y en 2002 comenzasen a circular billetes y monedas de euro, los asociados a la unión cedieron su soberanía monetaria a un agente supranacional e independiente: El BCE. Éste ha sido capaz de contener la tasa de inflación en el entorno del 1%, manteniendo, así, el poder adquisitivo de la moneda común hasta antes del crash financiero que estamos sufriendo.
Las consecuencias de esa política antiinflacionista no fueron las mismas para todos los miembros, pero la bonanza económica encubrió las diferencias. En sus primeros años de vigencia el euro cayó fuertemente contra el dólar, pero poco a poco fue invirtiendo la situación hasta colocarse actualmente en los alrededores de 1.40 dólares por euro, con lo que esto significa para las balanzas de pago de los socios del club europeo.
Voces autorizadas avisan y, sobre todo los hechos demuestran, que el euro no ha supuesto una mayor unión política y tampoco la tasa de crecimiento es mucho mayor a la que teníamos en el escenario anterior a la unión monetaria. Hoy, frente a una Alemania con superávit por cuenta corriente, se encuentran países con situaciones nacionales que recomendarían políticas económicas diametralmente opuestas a las que Alemania, y otras naciones del club necesitan, y ya están exigiendo para salir cuanto antes de la crisis.
Un fuerte compromiso político de las naciones del grupo alemán para esperar a las rezagadas y una clara, estricta, reformadora, y sin duda dolorosa acción política de éstas para actualizar sus estructuras económicas y financieras y adecuarlas a la nueva situación, podrían evitar que el club saltase en pedazos. No les arriendo la ganancia.
Markus Leroy