
¿Cómo podía ser posible que al mismo tiempo se produjese un calentamiento global, debido a la acumulación en las capas altas de la atmósfera de gases de efecto invernadero, y un oscurecimiento global, que debería producir una bajada de temperaturas? ¿Cuál era la explicación de estos dos fenómenos aparentemente contradictorios?
Hace algún tiempo, no mucho, cayó en mis manos un artículo sobre un fenómeno nuevo, “el oscurecimiento global”, que venía a complicar el ya manido debate sobre el “calentamiento global” y sus consecuencias. Intentaré explicarlo yendo directo “al grano”, como le gusta al contertulio Jacobo.
Para empezar a hablar sobre el calentamiento de la Tierra no entraremos en el debate sobre que nuestro planeta ya ha pasado más veces por calentamientos y enfriamientos más profundos que éste que nos ocupa. Es cierto, si bien debemos precisar que en esta ocasión se produce el cambio de temperatura de forma vertiginosa; lo que en ocasiones anteriores ocurrió en cientos o miles de años ahora lo hace en décadas. Y la explicación más plausible y constatada llega de la mano de la intervención humana.
En Israel, en la década de los ochenta del siglo pasado, se realizaron intensos estudios de la radiación solar y de la cantidad de energía que llegaba del Sol a las distintas zonas de su territorio con objeto de determinar la aportación necesaria y suficiente de agua a las plantas. Se repitió la misma prueba a principios de este siglo, y se encontró que la radiación solar que llegaba a la Tierra era un 20% menor que en el estudio anterior. La misma conclusión se obtuvo en Alemania cuando se investigó la energía que recibían las montañas del Tirol. Todo parecía indicar que la Tierra se estaba oscureciendo.
Por su parte, en Australia se investigaba cómo era posible que los agricultores necesitaran cada vez menor cantidad de agua para rellenar sus tanques de riego. Y eso sucedía a pesar del fenómeno del calentamiento global; con más temperatura la evaporación era menor. La aparente contradicción no es tal porque en la evaporación no sólo influye la temperatura, la presión atmosférica y la humedad ambiente, sino que también influye la energía solar; o sea, la cantidad de fotones que chocan contra la superficie del agua y provocan un aumento de la temperatura superficial, produciéndosela evaporación. Sellegaba a la misma conclusión que en Israel y Alemania.
¿Cómo podía ser posible que al mismo tiempo se produjese un calentamiento global, debido a la acumulación en las capas altas de la atmósfera de gases de efecto invernadero, y un oscurecimiento global, que debería producir una bajada de temperaturas? ¿Cuál era la explicación de estos dos fenómenos aparentemente contradictorios?
Como siempre, la aclaración la proporcionó la Ciencia.
El fenómeno del calentamiento global, ya de sobra estudiado, se sabe que corresponde con el aumento en las capas altas de la atmósfera de gases de efecto invernadero, provocado, entre otras causas, por la utilización de combustibles fósiles que, en su combustión, generan esos gases. Uno de los gases “culpables” es el anhídrido carbónico (CO2), el otrora considerado el “gas de la vida”, no en vano es pieza fundamental de la función clorofílica, generadora de oxígeno.
El nuevo efecto del oscurecimiento global se debe a la acumulación en las nubes de partículas de hollín y residuos de gases procedentes de esa misma combustión. Esas partículas, al incidir los rayos solares sobre ellas, devuelven la radiación al espacio, con lo que llega menos energía solar y, en consecuencia, menos luz. La Tierra se oscurece y bajan las temperaturas.
Sin embargo, el resultado constatado es que las temperaturas están subiendo. La explicación es que el fenómeno “calentamiento global” es mucho mayor que el que se manifiesta, porque existe un enfriamiento debido al fenómeno del “oscurecimiento global”.
Hubo una constatación de ello en EE.UU. cuando, tras el 11 N, se prohibió la navegación aérea comercial en el país durante tres días. Pues bien, la disminución de temperatura en EE.UU. pasados esos tres días sin vuelos comerciales, con la reducción consiguientes de gases (calentamiento global) y partículas (oscurecimiento global), fue de 1º C.
Se deduce así que no procede luchar sólo contra el calentamiento global porque, entonces, no existiría el efecto compensación provocado por el oscurecimiento. La solución más viable es realizar las dos reducciones al mismo tiempo para no desequilibrar el resultado, compensando el efecto del uno sobre el del otro. Es decir, dedicar los esfuerzos sólo a la reducción paulatina del consumo de combustibles fósiles que provocan los dos efectos en paralelo.
Y no disponemos de mucho tiempo para ello. La situación que percibimos es, en realidad, mucho peor de la que nos predijo el fenómeno del calentamiento global sin considerar el del oscurecimiento global.
Carlos Soto
Como todos tus artículos, . Moncho muy interesante, enhorabuena y sigue así
Como todos tus artículos, muy interesante. Enhorabuena y sigue así. Moncho
Querido Carlos, lo que expones es interesantisimo, pero lo cierto es que la economía, tal como la concebimos en estos tiempos, no va a hacer caso en absoluto a esta cuestión y prueba de ello es el debate actual en la Cumbre que, sobre este tema, se está celebrando en estos dias. Independientemente de ello, tambien es cierto que el análisis que se realiza del cambio climatico es sobre un espacio de tiempo demasiado corto en relacion con la historia de nuestro planeta, con lo que la falta de perspectiva nos puede llevar a conclusiones precipitadas. Un abrazo