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	<title>www.eldiscurso.com &#187; El Discurso.com | Noticias y articulos de economia, internacional, cultura, ciencia, deportes, viajes &#8230;</title>
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		<title>El negocio de la música</title>
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		<pubDate>Fri, 21 Oct 2011 08:32:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redacción</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="highslide" onclick="return vz.expand(this)" href="http://www.eldiscurso.com/wp-content/uploads/2011/10/190081_vinilo.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-146" title="190081_vinilo" src="http://www.eldiscurso.com/wp-content/uploads/2011/10/190081_vinilo-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a>El negocio de la música hace mucho que dejó de ser rentable, los entendidos culpan a la llegada de <strong>Internet</strong>, y los programas de descarga p2p que permiten a los usuarios descargar cualquier canción a un sólo click de distancia. Desde el prehistórico <strong>Napster </strong>que revolucionó el mundo de la descarga en internet, han ido surgiendo otros programas con innovaciones tecnológicas como <strong>eMule</strong>, <strong>Ares</strong>, los <strong>programas p2p</strong> de descarga <strong>torrent </strong>y tantos otros, algunos de ellos rozando la frontera de la legalidad, y muchos otros pasándola sin ningún tipo de escrúpulos, ni remordimientos, no se crean.</p>
<p style="text-align: justify;">Son pocas las personas que todavía hoy, en pleno siglo XXI compran algún disco de música por el simple hecho de comprobar “a ver como suena esta banda”, sólo unos pocos reacios al mundo del open software y libre albedrío de la red, se acercan a las abandonadas tiendas de música a hacerse con el último de los <strong>Rolling Stones</strong>, o la reedición de cualquier disco clásico de los <strong>Beatles</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Músicos de todo el mundo han buscado nuevos métodos para rentabilizar sus trabajos. Unos (la gran mayoría) duplican o triplican su trabajo con bolos en pequeñas verbenas de pueblo. Giras interminables de conciertos día si, día también, para acabar el tour exhaustos, y  poder así empezar de nuevo con la edición del nuevo álbum, que será grabado en 3 días, de cualquier manera, y rentabilizado una vez más tocando en todo cuanto tugurio se preste a acogerlos.</p>
<p style="text-align: justify;">Otros, los de un poco más prestigio e ingenio, se adaptan a los tiempos y ofrecen con la compra de su nuevo CD, un DVD con el concierto “molón” del año pasado, en una <strong>Plaza de Las Ventas</strong> abarrotada hasta la bandera, con una jauría de “heavyatas” drogados, saltando y dándose mamporros a tuti. Esos, disponen de unos fieles seguidores groupies que se resisten a <strong>descargar gratis</strong> el CD de Internet, porque les mola decir: “Tengo todos los de Los Pedritos originales”.</p>
<p style="text-align: justify;">El caso es que la música, al contrario que la tecnología, vive un proceso de retraso preocupante. Hoy en día cualquier grupo de adolescentes “cool” maltratando una guitarra, o una rubia de potente apariencia con voz de gaita desafinada, consiguen grabar un CD. Y lo peor, son aclamados como nuevas estrellas pop, movilizadoras de masas enloquecidas por conseguir estar cerca de estos emergentes ídolos como<strong> Paris Hilton</strong>, <strong>David</strong><strong> Bisbal</strong> y demás calaña de <strong>Operaciones Triunfos</strong> y telebasura.</p>
<p style="text-align: justify;">Estamos consiguiendo, con todo este negocio musical, desprestigiar a las escasas buenas bandas que todavía demuestran haber realizado sus años de conservatorio y estudio musical, bandas inadvertidas entre toda la marea de música comercial detestable que fomentan televisión, radio, internet y demás medios de comunicación.</p>
<p style="text-align: justify;">Aún con todo eso, y considerando a <strong>The Beatles</strong> y <strong>The Rolling Stones</strong>, como irrepetibles bandas en la historia de la música, por calidad e influencia,  no consigo encontrar sucesores a los efímeros <strong>Sex Pistols</strong>, a los <strong>Frank Sinatra</strong>, <strong>Bob Dylan</strong>,  <strong>The Doors</strong>, <strong>Elvis Presley</strong>, <strong>Johnny Cash</strong> …</p>
<p style="text-align: justify;">El problema, por tanto, no reside en que a la sociedad actual no le “mole” comprar discos originales, el problema es, señores y señoras, que la música actual no merece los 20 (y pico) euros que nos quieren hacer pagar por un CD de <strong>Los Chunguitos</strong> en versión electrónica. Y que con esa pasta, me lo dejo descargando en el eMule, me voy a tomar una cañita con un colega (le invito a él a otra), recargo 10 euros en mi teléfono ultima generación, y me sobra dinero para pillarme el bus de vuelta a casa y dar al play en mi portátil…</p>
<p style="text-align: justify;"> Benjamin Fluke</p>
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